PREGUNTAS FRECUENTES
PREGUNTAS FRECUENTES

Vehículos eléctricos

Vehículo impulsado por al menos un motor eléctrico. Incluye vehículo eléctrico a baterías y vehículo híbrido enchufable (con recarga exterior).

Es un dispositivo de almacenamiento de la energía eléctrica del vehículo que se carga a través de corriente continua (DC). La capacidad de esta batería, junto a otras variables como el rendimiento del vehículo y estilo de conducción determinan su autonomía. Cargador (EV Charger o EVC): dispositivo conectado a una fuente de energía eléctrica destinado para cargar las baterías de un Vehículo Eléctrico. La carga se puede realizar en corriente alterna (AC) o en corriente continua (DC), en el último caso el cargador posee un convertidor de energía eléctrica de alterna a continua (AC /DC), que realiza la carga directa a la batería del BVE.

Es un tipo de EV que contiene al menos dos motores, uno de combustión interna que utiliza gasolina y otro eléctrico cuyas baterías pueden ser recargadas enchufando el vehículo a una fuente externa de energía eléctrica, o a través de su propio motor de combustión interna (PHEV, por su sigla en inglés).

Es un tipo de EV alimentado únicamente por baterías recargables (BEV, por su sigla en inglés).

La batería de iones de litio, también denominada batería Li-Ion, es un dispositivo diseñado para almacenamiento de energía eléctrica que emplea como electrolito una sal de litio que consigue los iones necesarios para la reacción electroquímica reversible que tiene lugar entre el cátodo y el ánodo. Las propiedades de las baterías de Li-ion, como la ligereza de sus componentes, su elevada capacidad energética y resistencia a la descarga, junto con el poco efecto memoria que sufren​ o su capacidad para funcionar con un elevado número de ciclos de regeneración, han permitido diseñar acumuladores ligeros, de pequeño tamaño y variadas formas, con un alto rendimiento, especialmente adaptados a las aplicaciones de la industria electrónica de gran consumo.​ Desde la primera comercialización de un acumulador basado en la tecnología Li-ion a principios de los años 1990, su uso se ha popularizado en aparatos como teléfonos móviles, agendas electrónicas, ordenadores portátiles, lectores de música y vehículos eléctricos.

Esta tecnología, también denominada V2G (Vehicle-to-grid, traducido del inglés como "del vehículo a la red), ofrece una reducción en la presión sobre la red eléctrica al permitir que la electricidad se canalice de manera bidireccional, es decir que fluya desde el punto de carga al vehículo (a través de un conductor de un vehículo 100% eléctrico o híbrido enchufable) como sucede hasta ahora, y también desde el vehículo a la red, revirtiendo la carga y enviándola de nuevo a la red eléctrica. Este sistema tiene un alto potencial no sólo ecológico y de ahorro de energía, sino también económico. La gran oportunidad de este sistema es que la mayor parte de los vehículos permanecen aparcados un 95% del tiempo, por lo que se pueden utilizar esos periodos para conectar los vehículos a la red permitiendo que la electricidad vaya del coche a las líneas de conducción eléctrica y al revés.

Carga de vehículos eléctricos

Un punto de carga es un cargador destinado para la recarga de las baterías de los vehículos eléctricos, limitado a un solo vehículo eléctrico a la vez.

Una estación de carga o estación de carga eléctrica, también llamada electrinera o electrolinera​, es un lugar que provee electricidad para la recarga rápida de las baterías de los vehículos eléctricos, incluyendo los vehículos híbridos enchufables, mediante procedimientos que no llevan más de diez minutos (dispensadores rápidos de electricidad o estación de recambio de baterías).​ Las tarifas de carga son usualmente determinadas por los gobiernos locales. La infraestructura de recarga es el conjunto de dispositivos físicos y lógicos, destinados a la recarga de los vehículos eléctricos que cumplan los requisitos de seguridad y disponibilidad previstos para cada caso, con capacidad para prestar servicio de recarga de forma completa e integral. Incluye las estaciones de recarga, el sistema de control, canalizaciones eléctricas, los cuadros eléctricos de mando y protección y los equipos de medida, cuando éstos sean exclusivos para la recarga del vehículo eléctrico.

Un vehículo eléctrico se carga a través de una interfaz integrada en el vehículo que se denomina entrada - los tipos de ellas están definidas en el Decreto 145 del Ministerio de Trasportes y Telecomunicaciones, donde se indica además las normas que deberán ser compatibles con los conectores del punto de carga. (Normativa de conectores en consulta). Actualmente son habituales dos tipos de carga: la carga en corriente alterna usada generalmente en el hogar, lugar de trabajo o puntos comerciales; y la carga rápida de corriente continua que se usa durante trayectos largos y viajes. Algunos vehículos eléctricos pueden poseer o disponer ambos tipos de entrada para la carga de la batería.

La velocidad de carga de una batería de un vehículo eléctrico va a depender de algunos factores, como la capacidad de la batería, la potencia del cargador y la potencia del inversor del vehículo. Existen dos tipos de corriente eléctrica para los cargadores tipo plug-in, los cuales son la “carga en corriente alterna” y la “carga en corriente continua”.
La carga en corriente alterna en general es de menor potencia que la carga continua, por lo que los cargadores plug-in de corriente alterna soportan potencias entre 3 y 22 kW, mientras que los cargadores en corriente continua alcanzan potencias entre los 22 y los 350 kW, lo que permite menores tiempos de carga para las baterías.

Es un dispositivo de carga AC o DC que se instala en pared o pedestal tanto en instalación públicas como particulares. Algunas marcas de vehículos lo ofrecen como accesorio opcional y fabricantes de cargadores rápidos también ofrecen este tipo de cargadores.

Corresponde a un protocolo de carga de corriente alterna. Existen varios estándares, pero el más masivo actualmente en la toma AC Type II. La carga AC siempre se considera una carga lenta ya que puede llegar a demorarse el hasta 3 veces más que una carga por DC.

Sí, es posible. Para ello es necesario contar con una estación de carga DC y con los conectores DC disponibles en el vehículo que se desea cargar. Pero, debido a que los empalmes de los domicilios están limitados (generalmente a 10 kW), deberá solicitar un empalme nuevo a la distribuidora de energía para la estación de carga DC. Cabe destacar, que el precio de una estación de carga de DC es bastante mayor a un cargador AC de pared habitual.

La duración de la carga depende del tamaño (la capacidad) de la batería instalada en el vehículo, del modo de carga (corriente alterna o corriente continua) y potencia eléctrica del cargador. El tiempo de carga variará desde minutos hasta varias horas. Por su parte, el número de cargas depende de la autonomía, la cual depende a su vez, de variables como la forma de conducción o el tipo de carretera donde transita el vehículo. Dependiendo del modelo de vehículo, la autonomía para “una carga completa de la batería” actualmente se encuentra entre los 100 y 400 km.

Convertidor de energía que se encarga de transformar la corriente alterna que proviene de la red eléctrica a corriente continua para almacenarla en la batería del vehículo (de AC a DC). Se puede encontrar al interior del vehículo, así como al interior de los cargadores. En ocasiones el convertidor puede ser bidireccional (AC/DC- DC/AC), es decir, es capaz de entregar electricidad a la red a partir de las baterías restringen a vehículos motorizados de transporte terrestre de carga o pasajeros, que sean livianos o medianos (hasta 3.860 kg de peso bruto vehicular).

Las normas de los cargadores son estándares que se han desarrollado en distintas empresas fabricantes o conglomerados de empresas que facilitan la compatibilidad de los diferentes fabricantes en cuanto a sistemas de carga. Estas normas consisten en el estándar de un cargador, un protocolo de comunicación y en un enchufe receptor en el vehículo. El ejemplo más simple es el que ocurre con los cargadores de teléfonos celulares, que, si bien existen distintas marcas que fabrican, el cargador de batería es generalmente el mismo, compatible con todos los teléfonos que utilizan esa norma.

Aun no existe una norma específica para Chile. Pero, actualmente ya se encuentran en consulta una norma conectores. En nuestro país conviven principalmente cuatro tipos de normas:
1) Conector tipo 1 el cual corresponde a la norma Norteamérica.
2) Conector tipo 2 el cual corresponde a la norma europea.
3) Conector CHAdeMO el cual corresponde a la norma japonesa y que es exclusivo para carga DC.
4) Conector tipo GB/T el cual corresponde a la norma China.

Es un protocolo de carga de vehículos en corriente continua (DC). Popular en vehículos de origen europeo para carga de vehículos con cargadores rápidos y ultra rápidos. Charge on Move (CHAdeMO): protocolo de carga de vehículos en corriente continua (DC). Popular en vehículos de origen asiático para carga de vehículos con cargadores rápidos y ultra rápidos.

Corresponde al método de carga de la batería, la que puede ser a tensión, corriente o potencia constante o una mezcla de ambos, pero no simultánea, en otras alternativas programadas por el fabricante. Entre las funciones más relevantes es el monitoreo de la temperatura de las baterías, estado de la conexión entre vehículo y cargador, estado interno de los módulos de potencia y convertidor del cargador, sincronización de carga vehículo/cargador y estado de la carga.

Sirve para muchas funciones de control de la carga, entre ellas verificar la correcta conexión del vehículo a la red, continuidad de la puesta a tierra entre otras. Se usa en las modo de carga modo 4, modo 3 y en el modo 2 de carga se encuentra incorporado al cable de carga.

ELECTROMOVILIDAD EN LA PRÁCTICA

Se aconseja que los conductores realicen la recarga de batería diariamente en el cargador domiciliario. Ya que, la infraestructura en espacios públicos aun no es tan amplia, se recomienda planificar el viaje mediante el uso de la aplicación del Ministerio de Energía APP EcoCarga, donde es posible revisar la ubicación de los cargadores, la potencia y los tipos de conectores disponibles.

En domicilios particulares, es posible cargar los vehículos en cargadores de carga AC domésticas denominadas Wallbox (caja de pared). La potencia de estos puntos de carga varía entre los 3,5 kW en una red monofásica de 230V y los 22 kW en una red trifásica de 400 V. Como regla general, cuanto mayor sea la potencia AC menor será la duración del tiempo de la carga.

Puede hacer la recarga con el cable de carga de modo 2 (IC-CPD) para enchufes típicos de las instalaciones eléctricas de Chile.

Los sistemas son muy fáciles de utilizar, solo debe seguir la secuencia indicada en el punto de carga. Además, las estaciones de carga son construidas por instaladores electricistas quienes deben declarar el cumplimiento de las normas y los estándares de seguridad ante la Superintendencia de Electricidad y Combustibles.

No. Las baterías de los vehículos eléctricos se encuentran aisladas, así como las baterías de los teléfonos celulares, por lo que el riesgo de electrocución no existe.

Si bien el precio puede variar en función de los accesorios necesarios y la capacidad de integración con otros sistemas, un un punto de carga domiciliario puede costar entre $ 500.000 y $ 1.500.000. Este valor incluye la instalación por parte de un instalador electricista autorizado por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles.

Si realizas la carga en tú domicilio, se cancela junto a la boleta o factura eléctrica de tu proveedor de energía. Durante los desplazamientos existen diferentes conceptos, desde el uso gratuito o la activación autorizada mediante una tarjeta de usuario (RFID) u otro sistema de activación con el posterior cobro por el tiempo de uso y/o la energía consumida.

Es evidente que los precios de los vehículos eléctricos bajaran a medida que el costo de las baterías lo haga. Debido a los avances tecnológicos y el impulso dado por casi todas las economías del mundo, es probable que esto ocurra al inicio de la segunda mitad de la próxima década.

No. Los vehículos eléctricos poseen un motor eléctrico y no un motor de combustión, que es el que necesita de aceites lubricantes.

CONCEPTOS GENERALES

Los vehículos de los que se habla en esta plataforma se restringen a vehículos motorizados de transporte terrestre de carga o pasajeros, que sean livianos o medianos (hasta 3.860 kg de peso bruto vehicular).

Es un vehículo impulsado por un motor que utilice diésel o gasolina como combustible.

Un cambio climático se define​ como la variación en el estado del sistema climático, formado por la atmósfera, la hidrosfera, la criosfera, la litosfera y la biosfera, que perdura durante periodos de tiempo suficientemente largos (décadas o más tiempo) hasta alcanzar un nuevo equilibrio, que afecta principalmente a los valores medios meteorológicos (grados de temperatura, humedad, nubosidad, tormentas). El aumento de la temperatura del planeta provocado por las emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero derivadas de la actividad del ser humano, están provocando variaciones en el clima que de manera natural no se producirían. Esto tiene como consecuencia el fenómeno llamado “calentamiento global”. La Tierra ya se ha calentado y enfriado en otras ocasiones de forma natural, pero lo cierto es, que estos ciclos siempre habían sido mucho más lentos, necesitando millones de años, mientras que ahora y como consecuencia de la actividad humana, estamos alcanzando niveles que en otras épocas trajeron consigo extinciones en apenas doscientos años.

Un gas de efecto invernadero (GEI) es un gas atmosférico que absorbe y emite radiación dentro del rango infrarrojo. Este proceso es la fundamental causa del efecto invernadero, es decir, un aumento en la temperatura de la superficie terrestre con efectos potencialmente dañinos en los ecosistemas, la biodiversidad y la subsistencia de las personas en el planeta. Los principales GEI en la atmósfera terrestre son el vapor de agua, el dióxido de carbono, el metano, el óxido de nitrógeno y el ozono. Por lo que las emisiones de gases de efecto invernadero son todas aquellas emisiones de CO2 antropogénicas (producidas por actividades humanas) provenientes de la combustión de combustibles fósiles, principalmente carbón, petróleo y gas natural, además de la deforestación, la erosión del suelo y la crianza animal.

El Acuerdo de París (inglés: Paris Agreement; francés: Accord de Paris) es un acuerdo dentro del marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que establece medidas para la reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) a través de la mitigación, adaptación y resiliencia de los ecosistemas a efectos del Calentamiento Global. Su aplicabilidad sería para el año 2020, cuando finaliza la vigencia del Protocolo de Kioto. El acuerdo fue negociado durante la XXI Conferencia sobre Cambio Climático (COP 21) por los 195 países miembros, adoptado el 12 de diciembre de 2015 y abierto para firma el 22 de abril de 2016 para celebrar el Día de la Tierra. Conforme al propio texto del instrumento internacional, tal como se enumera en su Artículo 2, el acuerdo tiene como objetivo "reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático, en el contexto del desarrollo sostenible y de los esfuerzos por erradicar la pobreza" para lo cual determina tres acciones concretas:

1. Mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales, reconociendo que ello reduciría considerablemente los riesgos y los efectos del cambio climático;
2. Aumentar la capacidad de adaptación a los efectos adversos del cambio climático y promover la resiliencia al clima y un desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero, de un modo que no comprometa la producción de alimentos;
3. Elevar las corrientes financieras a un nivel compatible con una trayectoria que conduzca a un desarrollo resiliente al clima y con bajas emisiones de gases de efecto invernadero.

El Dióxido de Carbono (CO2) corresponde a un gas incoloro, inodoro e incombustible que se encuentra en baja concentración en el aire que respiramos (en torno a un 0,03% en volumen). El dióxido de carbono se genera cuando se quema cualquier sustancia que contiene carbono (origen antropogénico, actividades humanas en el medio ambiente). También es un producto de la respiración y de la fermentación (origen natural). Las emisiones antropogénicas mundiales están aumentando cada año: en 2007 las emisiones de CO2 eran 2,0 veces mayores que en 1971. ​En 1990 fueron emitidas 20.878 Gt/año de CO2 y en 2005 (26.402), o sea un aumento del 1,7% por año durante este período. Según la Agencia Internacional de Energía, las emisiones de CO2 aumentarán el 130% de aquí a 2050, provocando serios cambios climáticos y calentamiento global.

Corresponde a todos aquellos contaminantes, emitidos por fuentes móviles (vehículos) o fijas (Industrias) cuyo nivel de emisiones y concentración atmosférica son medidos y normados por la autoridad ambiental respectiva. La combustión del petróleo empleado en vehículos en forma de gasolina o Diesel no sólo genera emisiones de CO2, H2O y N2 , sino que además se generan otros productos de combustión los cuales tienen impactos nocivos tanto en el ambiente como en la salud de las personas. Entre ellos se encuentran productos tales como el CO, NOx, HC y material particulado, entre otros, denominados contaminantes locales.

Se refiere a los aerosoles atmosféricos, a partículas y pequeñas gotas líquidas suspendidas en el aire. El rango de tamaño es muy variado, abarcando desde los 0,001 micrómetros, aerosoles microscópicos, hasta los 100 micrómetros o más visibles, de variadas formas y composición química, que dependiendo del tamaño se clasifican en PM10 y PM 2,5. La composición elemental incluye diferentes elementos, unos livianos como el aluminio, silicio, potasio, calcio y, otros pesados como el hierro, zinc, vanadio, titanio, plomo. También hay compuestos orgánicos de elevada toxicidad y potencial cancerígeno y mutagénico. El material particulado se origina desde fuentes naturales continentales como el polvo levantado por tormentas, erupciones volcánicas y otras, desde el mar por la evaporación y salpicado de gotitas de agua. El otro gran contribuyente a nivel urbano son las emisiones generadas por el hombre, llamadas fuentes antropogénicas, tales como:
1. Partículas sólidas (humos), formada por la combustión, por ejemplo del petróleo, la leña o el carbón, ya sea de fuentes fijas o móviles.
2. Partículas de diámetro menor a 0,2 micrómetros provenientes de la transformación de gas partícula y derivadas de reacciones fotoquímicas entre óxidos de nitrógeno e hidrocarburos antropogónicos, que son básicamente las reacciones químicas generadoras del smog fotoquímicos.
3. Otros aerosoles secundarios derivados de la transformación de gases en partículas, como los sulfatos o la reacción de ozono con ciertas olefinas para formar productos condensables.

Los óxidos de nitrógeno (NOX) son dos gases de nitrógeno diferentes: óxido nítrico (NO) y dióxido de nitrógeno (NO2). El término NOX se refiere a la combinación de los dos gases debido a las facilidades de interconversión mutua que presentan en presencia de oxígeno y engloba a los siguientes compuestos: NO, NO2, N2O2, N2O4, N2O, N2O3, N2O5 y NO3, siendo este último inestable. Todos ellos son gases contaminantes, por lo que las emisiones de NOX han de ser tratadas para evitar su incidencia sobre el medio ambiente ya que:
1. Destruyen el ozono estratosférico.
2. Contribuyen a la formación de ozono en las capas bajas de la atmósfera, que contribuye a la creación de la niebla fotoquímica (smog) y al efecto invernadero, cuando reaccionan con los compuestos orgánicos volátiles.
3. Causan lluvia ácida, al convertirse el NO en ácido nítrico al entrar en contacto con la humedad.
4. Son gases muy tóxicos para el ser humano, especialmente el NO2, si son inhalados.
5. Una parte de las emisiones de NOX se debe a causas naturales (descomposición bacteriana de nitrógeno orgánico, incendios forestales, actividad volcánica, tormentas, etc.). No obstante, la generación más importante se debe a causantes antropogénicos: utilización de combustibles fósiles y escapes de vehículos a combustión.

En general, cualquier combustible que contenga carbono (gas, petróleo, carbón, madera…) y que sea quemado sin suficiente oxígeno como para formar CO2 es una fuente potencial de CO.
Las principales fuentes de emisión de CO son los procesos de combustión en sectores no industriales, seguidos por las actividades del sector agropecuario y por los procesos industriales sin combustión.
El transporte por carretera (tráfico) ha contribuido aunque sus potenciales consecuencias probablemente se han visto minoradas por la utilización de conversores catalíticos. De hecho, éste ha sido el sector en el que más se han reducido las emisiones desde el año 2001 (el resto se mantiene en niveles más menos constante, con ligeras variaciones interanuales).
El CO penetra en el organismo a través de los pulmones, y puede provocar una disminución de la capacidad de transporte de oxígeno de la sangre, con el consecuente detrimento de oxigenación de órganos y tejidos, así como disfunciones cardíacas, daños en el sistema nervioso, dolor de cabeza, mareos y fatiga; estos efectos pueden producirse tanto sobre el ser humano como sobre la fauna silvestre.
También posee consecuencias sobre el clima, ya que contribuye a la formación de gases de efecto invernadero: su vida media en la atmósfera es de unos tres meses, lo que permite su lenta oxidación para formar CO2, proceso durante el cual también se genera O3.

La huella de carbono se conoce como «la totalidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos por un individuo, organización, evento o producto, y se mide en masa de CO2 equivalente. Tal impacto ambiental es medido llevando a cabo un inventario de emisiones de GEI o un análisis de ciclo de vida según la tipología de huella, las que se clasifican en tres tipos de emisiones: Emisiones Directas, Indirectas por energía y otras emisiones indirectas.

Emisiones Directas: Son los gases de efecto invernadero emitidos de forma directa por la organización, por ejemplo por el uso de combustibles fósiles en maquinaria o vehículos propiedad de la organización, por pérdidas de gases refrigerantes, o por reacciones químicas durante los procesos productivos de la organización.
Emisiones Indirectas por Energía: Son los gases de efecto invernadero emitidos por el productor de la energía requerida por la organización. Dependen tanto de la cantidad de energía requerida por la organización como del Mix energético de la red que provee a la organización.
Otras Emisiones Indirectas: Son las atribuibles a los productos y servicios adquiridos por la organización, que a su vez habrán generado emisiones previamente para ser producidos. Son las más difíciles de contabilizar debido a la gran cantidad de productos y servicios utilizados por las organizaciones y a la dificultad en conocer los emisiones de estos productos o servicios si no son aportadas por el propio productor.

Las energías renovables son aquellas energías que provienen de recursos naturales que no se agotan y a los que se puede recurrir de manera permanente. Su impacto ambiental es nulo en la emisión de gases de efecto invernadero como el CO2. Se consideran energías renovables la energía solar, la eólica, la geotérmica, la hidráulica y la eléctrica. También pueden incluirse en este grupo la biomasa y la energía mareomotriz.

Corresponde a los elementos necesarios de protección, seguridad y la conducción de la energía, desde la fuente de energía eléctrica, hasta el cargador.

Net Billing o Ley de Generación Distribuida ( ley 20.571), que “Regula el pago de las tarifas eléctricas de las generadoras residenciales”, aprobada por el Ministerio de Energía el 22 de octubre de 2014, permite a todos los clientes regulados de una compañía distribuidora eléctrica inyectar al tendido eléctrico público la electricidad generada por una fuente de energía renovable. Así, el “medidor de la luz” calcula cuánta energía, en kilovatios por hora, se consumió, y descuenta lo que se inyectó. Si el saldo en kilovatios netos es a favor del cliente, es decir, inyectó más energía de la que consumió, entonces la distribuidora debe pagar por ellos. Así, con esta ley se podrá inyectar sus excedentes a la red eléctrica y recibir un descuento en la cuenta mensual o un pago por ellos.

OEM (Original Equipment Manufacturer) significa Fabricante de Equipos Originales. El OEM es el productor original de los componentes de un vehículo fabricado por una marca en particular. Estos componentes cumplen con los mismos requisitos de control de calidad que un accesorio manufacturado por el propio fabricante de automóviles.

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación, también conocidas como TIC, son el conjunto de tecnologías desarrolladas para gestionar información y enviarla de un lugar a otro. Abarcan un abanico de soluciones muy amplio. Incluyen las tecnologías para almacenar información y recuperarla después, enviar y recibir información de un sitio a otro, o procesar información para poder calcular resultados y elaborar informes.
Las TIC son herramientas teórico conceptuales, soportes y canales que procesan, almacenan, sintetizan, recuperan y presentan información de la forma más variada. Los soportes han evolucionado en el transcurso del tiempo (telégrafo óptico, teléfono fijo, celulares, televisión) ahora en ésta era podemos hablar de la computadora y de la Internet. El uso de las TIC representa una variación notable en la sociedad y a la larga un cambio en la educación, en las relaciones interpersonales y en la forma de difundir y generar conocimiento. Las TIC nos ofrecen la posibilidad de realizar unas funciones que facilitan nuestros trabajos tales:
1. Fácil acceso a todo tipo de información.
2. Instrumentos para todo tipo de proceso de datos.
3. Canales de comunicación.
4. Almacenamiento de grandes cantidades de información en pequeños soportes de fácil transporte.
5. Automatización de tareas.
6. Interactividad.
7. Instrumento cognitivo que potencia nuestras capacidades mentales y permite el desarrollo de nuevas maneras de pensar.

CONCEPTOS TECNOLÓGICOS

Una pila de combustible combina hidrógeno y oxígeno para producir electricidad, calor y agua. Las celdas o pilas se comparan frecuentemente con las baterías. Ambas convierten la energía producida por una reacción química en electricidad que se puede usar. Sin embargo, las pilas de combustible producirán electricidad mientras que se le suministre el combustible (hidrógeno), sin perder la carga.

Las pilas de combustible son una tecnología prometedora como fuente de calor y electricidad para edificios, así como fuente de alimentación para motores eléctricos que propulsen vehículos de forma eficaz. Las pilas o celdas de combustible funcionan mejor sobre hidrógeno puro. Pero los combustibles como el gas natural, metanol o incluso la gasolina pueden emplearse para producir el hidrógeno de las pilas de combustible. Algunas de estas pilas pueden ser alimentadas directamente con metanol, sin necesidad de transformarlo.

La conducción autónoma es aquella en la que no es necesaria la intervención de un conductor. Existen hasta seis niveles de conducción que describen la capacidad del automóvil para actuar de manera autónoma. Un vehículo autónomo es capaz de percibir el medio que le rodea y navegar en consecuencia. El conductor podrá elegir el destino, pero no se le requiere para activar ninguna operación mecánica del vehículo.

Estos vehículos perciben el entorno mediante técnicas complejas como láser, radar, lidar, sistema de posicionamiento global y visión computarizada. Los sistemas avanzados de control interpretan la información para identificar la ruta apropiada, así como los obstáculos y la señalización relevante.​ Los vehículos autónomos generalmente son capaces de recorrer carreteras previamente programadas y requieren una reproducción cartográfica del terreno, con lo cual si una ruta no está recogida por el sistema se puede dar el caso que no pueda avanzar de forma coherente y normal.

La “ciudad inteligente”, “ciudad eficiente” o “ciudad súper-eficiente”, se refiere a un tipo de desarrollo urbano basado en la sostenibilidad​ que es capaz de responder adecuadamente a las necesidades básicas de instituciones, empresas, y de los propios habitantes, tanto en el plano económico, como en los aspectos operativos, sociales y ambientales.​ Ciudades inteligentes, dado su origen natural de las Ciudades Digitales, se basa en el uso intenso de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) en prestación de servicios públicos de alta calidad y calidez, seguridad, productividad, competitividad, innovación, emprendimiento, participación, formación y capacitación.

El internet de las cosas (en inglés, Internet of Things, abreviado IoT o IdC, por sus siglas en español) es un concepto que se refiere a una interconexión digital de objetos cotidianos con internet. Es, en definitiva, la conexión de internet con más objetos que con personas. Un porcentaje creciente de los dispositivos IoT son creados para el consumo. Algunos ejemplos de aplicaciones de consumo incluyen: automóviles conectados, entretenimiento, automatización del hogar, tecnología vestible, salud conectada y electrodomésticos como lavadoras, secadoras, aspiradoras robóticas, purificadores de aire, hornos, refrigeradores que utilizan Wi-Fi para seguimiento remoto.

Big data (en español, grandes datos o grandes volúmenes de datos) es un término evolutivo que describe cualquier cantidad voluminosa de datos estructurados, semiestructurados y no estructurados que tienen el potencial de ser extraídos para obtener información.

Los datos grandes se caracterizan a menudo por tres Vs: el Volumen extremo de datos, la gran Variedad de tipos de datos y la Velocidad a la que se deben procesar los datos. Aunque los grandes datos no equivalen a ningún volumen específico de datos, el término se utiliza a menudo para describir terabytes, petabytes e incluso exabytes de datos capturados con el tiempo.

Los voluminosos datos pueden provenir de innumerables fuentes diferentes, como registros de ventas comerciales, los resultados recogidos de experimentos científicos o sensores en tiempo real utilizados en la internet de las cosas (IoT). Los datos pueden estar en bruto o ser pre-procesados ​​utilizando herramientas de software independientes antes de que se apliquen los análisis.

La inteligencia artificial (IA), es la inteligencia llevado a cabo por máquinas. En ciencias de la computación, una máquina “inteligente” ideal es un agente flexible que percibe su entorno y lleva a cabo acciones que maximicen sus posibilidades de éxito en algún objetivo o tarea. Coloquialmente, el término inteligencia artificial se aplica cuando una máquina imita las funciones “cognitivas” que los humanos asocian con otras mentes humanas, como por ejemplo: aprender y resolver problemas

Una Micro Red eléctrica o Micro Red Inteligente es un sistema de generación eléctrica bidireccional que permite la distribución de electricidad desde los proveedores hasta los consumidores, utilizando tecnología digital y favoreciendo la integración de las fuentes de generación de origen renovable, con el objetivo de ahorrar energía, reducir costes e incrementar la fiabilidad.

Los elementos de los que consta son: Sistemas de generación distribuida; sistemas de almacenamiento de energía; técnicas para la gestión de cargas; sistemas de monitorización y control del flujo de potencia; y técnicas y procedimientos de mantenimiento preventivo.

Los sistemas eléctricos y de energía en la actualidad están siendo objeto de cambios importantes, evolucionando en su estructura para ser más competitivos y eficientes en la satisfacción de la demanda. De este modo, se está pasando de sistemas de potencia centralizados a sistemas distribuidos, en los que los usuarios finales están llamados a ser más interactivos con los mercados, incluyendo elementos como el smart metering, la electrónica de potencia, la gestión de información y comunicación (TICs), los recursos renovables y distribuidos, la gestión energética en el hogar y los vehículos eléctricos.

Blockchain es un tipo de libro de registros (o ledger, en inglés) distribuido para mantener un registro permanente y a prueba de manipulaciones de datos transaccionales. Una cadena de bloques, o blockchain, funciona como una base de datos descentralizada que es administrada por computadores pertenecientes a una red de punto a punto, o P2P (peer-to-peer). Cada uno de los equipos de cómputo de la red distribuida mantiene una copia del libro de registros para evitar un único punto de fallo (SPOF) y todas las copias se actualizan y validan simultáneamente.

En el pasado, las cadenas de bloques se asociaban comúnmente con monedas digitales, y a Bitcoin en particular. Hoy en día, las aplicaciones de blockchain se están explorando en muchas industrias como una forma segura y rentable de crear y administrar una base de datos distribuida y mantener registros para transacciones digitales de todo tipo.

Hasta ahora los contratos han sido documentos verbales o caros documentos escritos, sujetos a las leyes y jurisdicciones territoriales, y en ocasiones requiriendo de notarios, es decir, más costes y tiempo. Algo no accesible para cualquier persona. Y esto no es lo peor: los contenidos de los contratos pueden estar sujetos a la interpretación.

En cambio un contrato inteligente es capaz de ejecutarse y hacerse cumplir por sí mismo, de manera autónoma y automática, sin intermediarios ni mediadores. Evitan el lastre de la interpretación al no ser verbal o escrito en los lenguajes que hablamos. Los smart contracts se tratan de “scripts” (códigos informáticos) escritos con lenguajes de programación, siendo los términos del contrato puras sentencias y comandos en el código que lo forma.

Por otro lado, un smart contract puede ser creado y llamado por personas físicas y/o jurídicas, pero también por máquinas u otros programas que funcionan de manera autónoma. Un smart contract tiene validez, sin depender de autoridades, debido a su naturaleza: es un código visible por todos y que no se puede cambiar al existir sobre la tecnología blockchain, la cual le da ese carácter descentralizado, inmutable y transparente.