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Energía y cambio climático

F22 de Agosto de 2017

Lo que se está realizando desde el Ministerio de Energía en materia de gestión de cambio climático, en alianza con otras reparticiones públicas y con respaldo internacional, sirve como muestra del trabajo serio y riguroso que está efectuando Chile para cumplir los compromisos que adoptó en el contexto del Acuerdo de París.

 

“Ya ratificado por nuestro Congreso Nacional, el Acuerdo de París es vinculante: tiene fuerza de ley. Y es el primero que genera una obligación para el Estado de Chile respecto a cumplir metas de reducción de emisiones de GEI”, dice Juan Pedro Searle, jefe de la unidad de Cambio Climático de la DDS. (Ver compromisos en recuadro).

El trabajo del Ministerio de Energía respecto a cambio climático se articula en torno a tres iniciativas relevantes, que a su vez hacen realidad el compromiso ministerial establecido por la Política Energía 2050, en cuanto a apoyar en forma decidida una transición paulatina hacia una economía significativamente más baja en carbono. Las tres iniciativas son gestionadas por la unidad que lidera Searle.

Plan de Mitigación del Sector Energía

Una de las iniciativas es el Plan de Mitigación del Sector Energía, el primer plan sectorial de mitigación de emisiones de GEI que busca responder a los compromisos nacionales bajo el Acuerdo de París, y que es asimismo un compromiso establecido en la política Energía 2050. Fue elaborado con la colaboración de los Ministerios de Medio Ambiente, Minería, Transportes y Telecomunicaciones, y Vivienda y Urbanismo, porque el 77,4% de las emisiones de GEI del país, según el último inventario nacional, provienen del consumo de combustibles fósiles no sólo para generación eléctrica, sino también para todo tipo de transporte terrestre, diversas industrias (incluida la minería), y viviendas y edificios públicos y comerciales.

El plan contempla medidas y metas para cada subsector, y una valoración económica de los costos asociados y de su contribución a la disminución de emisiones de GEI. Incluye pero no se agota en el fomento de la incorporación de energías renovables a la matriz y la profundización de acciones en materia de eficiencia energética. Asimismo, incluye acciones en el marco de instrumentos de precios al carbono para apoyar una matriz más baja en emisiones de gases invernadero, en línea con umbrales internacionales y con las oportunidades de cooperación entre países que se abren con el Acuerdo de París.

Precio al Carbono Chile

Otra iniciativa relevante es el Proyecto Precio al Carbono Chile, que se enmarca en el programa internacional Partnership for Market Readiness, y que cuenta con financiamiento del Banco Mundial.

Con involucramiento de los mundos público y privado y de la sociedad civil, y con un fuerte énfasis participativo, este proyecto es una oportunidad para apoyar los esfuerzos nacionales en materia de mitigación de emisiones de GEI, mediante el análisis y la implementación de instrumentos que apoyen una reducción costo-efectiva en los distintos sectores que aportan a la economía nacional. Por lo mismo, el proyecto acompaña la implementación de los “impuestos verdes” de la Reforma Tributaria 2014, mediante el fortalecimiento de capacidades regulatorias e institucionales y el diseño e implementación de un sistema de Monitoreo, Reporte y Verificación (MRV). Esto, considerando que el actual impuesto al carbono, que es parte de los impuestos verdes, es la piedra angular para que, a mediano plazo, si así lo decidieran las autoridades chilenas, se profundice este instrumento y/o se integre el impuesto con otros instrumentos de precio al carbono.

El Ministerio de Energía es punto focal y está a cargo de la ejecución técnica del proyecto, en colaboración con el Ministerio de Medio Ambiente y la Superintendencia de Medio Ambiente, responsables de la implementación de los impuestos verdes y su MRV. La Agencia de Cooperación Chilena para el Desarrollo (AGCID) es la entidad en la que radica la administración financiera y contable.

Mayor información en www.precioalcarbonochile.cl.

Plan de Adaptación para el Cambio Climático del Sector Energía

Como complemento, se inició el trabajo de formulación del Plan de Adaptación para el Cambio Climático del Sector Energía, uno de los compromisos contenidos en el Plan de Acción Nacional de Cambio Climático (PANCC) y en la política sectorial Energía 2050. Este plan considerará las importantes sinergias existentes entre este sector y otros que también tienen incidencia importante en la utilización y/o protección de recursos como el agua, el suelo y la biodiversidad.

Para su elaboración se considera un estudio orientado a recabar y analizar en profundidad información respecto al impacto del cambio climático en los recursos energéticos, en la demanda de energía, y en la oferta energética. Esto implica analizar, a modo de ejemplos, la disponibilidad de agua para generación; la mayor demanda de energía para refrigeración que se derivaría del alza promedio de la temperatura; y cómo y cuánto podrían incidir los efectos del cambio climático en la radiación para generación solar y en la infraestructura hidroeléctrica si es parcialmente afectada por aluviones.

El Plan de Adaptación que se formule debe ser coherente con las políticas y directrices de adaptación del Ministerio de Medio Ambiente, y alineado con el Plan de Mitigación del Sector Energía. Será sometido a consulta pública para comentarios y observaciones, de modo de contar con un instrumento oficial para el primer trimestre de 2018.

Los tres programas se complementan y logran sinergia con políticas y esfuerzos relacionados con gestión de cambio climático que lideran otros organismos del Estado.

 

Compromiso de Chile

Cada país que suscribió el Acuerdo de París definió nacionalmente su compromiso de contribución para limitar las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI) a partir del año 2020, y así evitar que el aumento de la temperatura media de la Tierra supere los 1,5°C hacia fines de siglo.

Chile hizo lo propio y se comprometió a reducir, al año 2030, las emisiones nacionales de GEI por unidad de PIB en un 30% con respecto a las emisiones de 2007. El compromiso local podría incrementarse a un 45% en base a la misma proyección mediando financiamiento internacional, y deberá ser renovado cada cinco años y en forma cada vez más ambiciosa. Además, Chile deberá preparar, comunicar y presentar sus contribuciones, reportar regularmente sus avances, y evaluar el progreso individual y colectivo. Asimismo, y no menos relevante, el compromiso contempla la implementación del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático y de planes sectoriales, con una perspectiva descentralizada.