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Plan de Descarbonización, un compromiso de la Ruta Energética

F27 de Junio de 2019

Por Gonzalo Le Dantec, Seremi de Energía Región de Valparaíso.

En la Ruta Energética 2018-2022 que desarrollamos como Ministerio de Energía, priorizamos como uno de los 10 Mega Compromisos iniciar el proceso de descarbonización de la matriz eléctrica. Es por esto que conformamos la “Mesa de Retiro y/o Reconversión de Unidades a Carbón”, con el objetivo de analizar sus efectos sobre la seguridad y la eficiencia económica del sistema eléctrico nacional, la actividad económica local y su impacto medioambiental.

Fue así como el Presidente Sebastián Piñera dio a conocer hace pocos días el cronograma de retiro o reconversión de ocho centrales a carbón en cinco años y la meta de retiro total al 2040.

En concreto en la Región de Valparaíso durante los próximos cinco años, se pondrán fuera de servicio las centrales 1 y 2 de Ventanas ubicadas en la comuna de Puchuncaví, donde la primera se cerraría el año 2022 y la segunda el año 2024, y que en su conjunto suman una potencia instalada de 322 megawatts.

Tal como lo señaló el Intendente Jorge Martínez, se ha iniciado un proceso inédito tanto a nivel nacional como regional, ya que comenzaremos a dar de baja plantas de generación en base a carbón para remplazarlas por energías limpias, lo que hace que sea posible pensar en un recambio en nuestro parque de generación eléctrica por uno más limpio en términos de contaminantes locales y de emisiones de gases de efecto invernadero.

Los beneficios ambientales de esta medida son relevantes, ya que en la zona de Puchuncaví se dejarán de emitir aproximadamente dos millones de toneladas de dióxido de carbono y tres mil toneladas de dióxido de azufre al año. Esto a su vez reafirma el compromiso de nuestro país por la acción climática, en un año que vamos a tener la COP 25.

Asimismo, es importante destacar que el cronograma acordado no afecta la seguridad del suministro y la eficiencia del sistema, ya que la implementación gradual del retiro de estas centrales permite el desarrollo de infraestructura en generación y transmisión adecuada para permitir el reemplazo de la generación a carbón, además de posibilitar la implementación de los programas laborales necesarios desde una perspectiva social.

Un cronograma de retiro más acelerado pondría en riesgo la seguridad del sistema eléctrico nacional y se tendría que extremar el uso de gas y petróleo, con una consecuente alza en los costos marginales del sistema y sin lograr totalmente los efectos ambientales que persigue esta medida.

Queremos tener un país desarrollado en el cual sigan funcionando las cosas, pero para eso necesitamos electricidad, y es por eso que se tiene que trabajar de manera coordinada tanto a nivel nacional como regional en potenciar el desarrollo de las energías renovables.

Para nuestra región es un paso importante, ya que nuestro compromiso es que de aquí al 2040 tengamos una matriz descarbonizada, por lo que esperamos un gran desarrollo de energías limpias y de fuentes no contaminantes.

Asumimos este desafío en base a un trabajo serio, responsable y técnico por parte del Ministerio de Energía, que ha logrado trazar su ruta para una transición energética propia, basada en la realidad del sistema eléctrico nacional, con sus circunstancias y potencialidades, pero no poniendo el riesgo la seguridad del sistema.